Algo que diariamente termina en el drenaje podría convertirse en una nueva fuente de nutrientes para la agricultura: la orina humana.
Diversos proyectos de economía circular trabajan en tecnologías conocidas como pee-cycling, cuyo objetivo es recuperar componentes presentes naturalmente en la orina y utilizarlos para producir fertilizantes.
La orina contiene nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, elementos fundamentales para el crecimiento de las plantas y que también se encuentran en fertilizantes comerciales.
El problema es que actualmente estos nutrientes terminan mezclándose con grandes cantidades de agua residual, lo que dificulta recuperarlos posteriormente.
Los sistemas experimentales buscan separar y procesar la orina antes de que llegue a las plantas convencionales de tratamiento de aguas.
Una vez procesados correctamente, sus nutrientes podrían regresar a los campos agrícolas y reducir parcialmente la dependencia de fertilizantes producidos mediante procesos industriales intensivos en energía.
La propuesta también forma parte de una tendencia más amplia que busca reutilizar residuos humanos y urbanos en lugar de considerarlos simplemente desechos.
La idea puede sonar extraña, pero los nutrientes que actualmente eliminamos diariamente podrían terminar formando parte de los fertilizantes utilizados para producir nuevos alimentos.






