Primark construyó buena parte de su éxito haciendo exactamente lo contrario a muchas marcas de moda: mientras el comercio electrónico explotaba, la compañía continuó apostando por llevar a sus clientes a las tiendas.
Ahora esa estrategia está cambiando.
La cadena anunció que comenzará a ofrecer entregas a domicilio en Reino Unido, poniendo fin a años de resistencia a las ventas directas por internet.
Hasta ahora, Primark había desarrollado Click & Collect, pero evitaba enviar las compras directamente a las casas porque consideraba que los costos logísticos no eran compatibles con prendas de precios bajos.
El crecimiento del comercio electrónico y los cambios en los hábitos de compra terminaron modificando la ecuación.
Para preparar el nuevo modelo, la empresa adquirió un centro automatizado de distribución en Sheffield por 90 millones de libras.
El anuncio llega además mientras Primark enfrenta debilidad en algunas de sus operaciones europeas y prepara su separación de Associated British Foods.
La marca seguirá apostando por sus tiendas físicas, pero el cambio representa un momento importante: una de las grandes cadenas que durante años defendió que podía vivir prácticamente sin entregas online terminó aceptando que el consumidor también quiere comprar desde el sofá.






