Una pequeña araña saltarina australiana está ayudando a los investigadores a estudiar cómo duermen los animales. En observaciones grabadas durante varias noches, ejemplares de Portia fimbriata mostraron dos fases distinguibles de descanso, una de ellas con movimientos de ojos y pequeñas sacudidas musculares.
El equipo también probó cómo reaccionaban las arañas ante sonidos. Durante esos periodos respondían más lentamente, y después de interrupciones recuperaban parte del descanso perdido; son señales de que no se trataba simplemente de una pausa inmóvil.
Los movimientos recuerdan a los asociados con el sueño REM en otros animales, pero el hallazgo no demuestra que las arañas sueñen como las personas. Los investigadores hablan de un estado “similar al REM” y señalan que todavía queda por entender qué ocurre en el cerebro de estos animales mientras duermen.
El resultado despierta interés porque estas arañas tienen un sistema nervioso mucho más pequeño que el de mamíferos y aves. Estudiarlas podría ayudar a averiguar qué características del sueño aparecieron temprano en la evolución y cuáles dependen de cerebros más complejos.






