Israel celebró este martes elecciones parlamentarias, las primeras desde los ataques del 7 de octubre de 2023. La votación enfrenta al bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu con fuerzas opositoras encabezadas por Gadi Eisenkot.
La participación alcanzó 55.7% a las cuatro de la tarde, hora local, según los reportes citados por medios israelíes. El dato elevó la expectativa sobre el resultado, aunque el sistema parlamentario hace posible que la formación de un gobierno tome más tiempo que el conteo.
Los votantes eligen listas partidistas para los 120 escaños de la Knéset. Ningún partido suele gobernar por sí solo; para formar una coalición mayoritaria se requieren al menos 61 asientos, por lo que las agrupaciones pequeñas pueden tener un papel decisivo.
Los centros de votación estaban programados para cerrar a las diez de la noche. Incluso con los primeros sondeos, el resultado no necesariamente resolverá quién gobernará: la distribución de escaños y las negociaciones entre partidos definirán el siguiente paso.






