El telescopio espacial James Webb observó una galaxia lejana rodeada por un anillo brillante de estrellas jóvenes. El objeto, identificado como GS18660, aparece tal como era alrededor de 2 mil 100 millones de años después del Big Bang, según el análisis de los astrónomos.
La forma del anillo llamó la atención porque podría haberse formado cuando otra galaxia atravesó la galaxia principal. Esa explicación sigue siendo una hipótesis: los investigadores consideran que una colisión frontal pudo organizar el gas y las estrellas en esa estructura, pero las observaciones no establecen por sí solas que ese encuentro haya ocurrido.
Encontrar una estructura así en una etapa tan temprana del universo puede ayudar a reconstruir cómo interactuaban las galaxias cuando el cosmos era mucho más joven. Las colisiones y acercamientos entre galaxias eran posibles, pero los anillos de este tipo parecen ser poco comunes.
La observación también muestra cómo el Webb permite estudiar objetos cuya luz ha viajado durante miles de millones de años antes de llegar a sus instrumentos. En lugar de ver la galaxia como es hoy, los científicos reciben una imagen de una etapa antigua de su historia.






