En Kalimantan Central, Indonesia, una unidad médica móvil equipada con oxígeno atiende a residentes afectados por el humo de los incendios forestales. El personal registra a quienes llegan con tos o dificultad para respirar y les brinda atención básica.
El Ministerio de Salud reportó alrededor de 350 mil casos de enfermedades respiratorias vinculadas con los incendios entre agosto y el 25 de octubre. En esa provincia se contabilizaban cerca de 31 mil casos.
La humareda también generó reclamos públicos: cientos de estudiantes acudieron la semana pasada a las oficinas del gobierno provincial para pedir una respuesta más amplia. En varias localidades, habitantes describen episodios de tos y opresión en el pecho después de pasar tiempo al aire libre.
El autobús funciona como apoyo inmediato para personas que no pueden acceder con facilidad a atención médica, pero no sustituye las medidas necesarias para controlar los incendios y proteger a las comunidades. La persistencia del humo mantiene la presión sobre las autoridades locales y los servicios de salud.






