Un oso polar bebé se ha convertido en una nueva estrella de internet gracias a una costumbre inesperada: jugar durante largos periodos con conos de tráfico.
El cachorro, llamado Momota, vive en un acuario de la prefectura de Akita, Japón, donde ha llamado la atención de visitantes y usuarios de redes sociales por su particular afición a estos objetos.
En distintos videos puede observarse al pequeño oso cargando los conos, empujándolos por su espacio e incluso metiendo la cabeza dentro de ellos.
Las imágenes rápidamente comenzaron a circular entre usuarios que encontraron divertido el contraste entre el enorme animal y un objeto tan cotidiano.
El caso demuestra nuevamente cómo comportamientos simples de animales pueden convertirse en fenómenos virales cuando generan imágenes inesperadas y fácilmente compartibles.






