Cuando comienza un sismo dentro de un edificio, intentar salir corriendo sin evaluar las condiciones puede aumentar el riesgo.
Las recomendaciones oficiales incluyen mantener la calma, evitar correr o gritar, no utilizar elevadores y ubicarse en zonas de menor riesgo previamente identificadas dentro del inmueble.
También es importante alejarse de ventanas, objetos que puedan caer y elementos que representen peligro, además de seguir las indicaciones de Protección Civil y del personal responsable del edificio.
Prepararse antes de una emergencia, conocer rutas de evacuación y participar en simulacros puede marcar una diferencia cuando cada segundo cuenta.






