Ellie Ellis tenía seis seguidores cuando decidió subir un video a TikTok desde su habitación. Dos semanas después, ya superaba los 800 mil.
La joven británica de 16 años comenzó publicando el 9 de agosto y en apenas unos días sus videos acumularon más de 90 millones de visualizaciones.
Lo curioso es que su crecimiento habría sido principalmente orgánico: sin una gran campaña de publicidad ni una audiencia previa que explicara semejante explosión.
Especialistas apuntan a factores como la naturalidad de sus videos, la vulnerabilidad con la que habla frente a cámara y el tipo de interacción que generó rápidamente entre usuarios.
Las marcas ya detectaron su potencial y comenzaron a enviarle productos, mientras su cuenta incorporó un contacto relacionado con representación de creadores. Todo ocurrió en cuestión de días.






