OpenAI ya no quiere depender únicamente de software para desarrollar inteligencia artificial: ahora también diseñó su propio chip y eligió un nombre difícil de olvidar: Jalapeño.
Se trata del primer acelerador de inferencia personalizado de OpenAI, desarrollado en colaboración con Broadcom y diseñado específicamente para ejecutar modelos de lenguaje.
La inferencia es el proceso que ocurre cuando un modelo ya entrenado recibe una pregunta o instrucción y genera una respuesta. Es decir, Jalapeño está pensado para el momento en el que millones de usuarios utilizan sistemas de IA.
Las primeras pruebas presentadas por la compañía indican que el chip puede realizar más trabajo de IA por unidad de energía y reducir los tiempos necesarios para producir respuestas frente a determinados sistemas de referencia.
En algunas evaluaciones, Jalapeño consiguió entre 1.5 y 1.9 veces más trabajo por watt, además de reducciones importantes en latencia frente a configuraciones basadas en chips Nvidia Blackwell.
OpenAI planea comenzar un despliegue limitado antes de que termine 2026 y aumentar su producción durante 2027.
El objetivo no es solamente tener un chip propio: controlar parte del hardware podría ayudar a la compañía a reducir costos, aumentar capacidad y disminuir su dependencia de otros fabricantes mientras continúa creciendo la demanda por inteligencia artificial.






