Meta atraviesa uno de los desafíos legales más importantes de su historia debido a miles de demandas relacionadas con el efecto de sus redes sociales sobre niñas, niños y adolescentes.
Las acusaciones provienen de usuarios, distritos escolares y fiscales generales de más de 40 estados de Estados Unidos, quienes aseguran que la compañía priorizó el crecimiento de sus plataformas sobre la seguridad de los menores.
Las demandas señalan características como las notificaciones constantes, recomendaciones algorítmicas, reproducción automática y desplazamiento infinito, que podrían fomentar un uso compulsivo de Instagram y Facebook.
Algunos demandantes buscan compensaciones económicas, mientras que otros exigen cambios en el diseño y funcionamiento de las plataformas. Las posibles indemnizaciones han sido estimadas en cifras que podrían alcanzar hasta 1.4 billones de dólares.
Meta sostiene que ha implementado controles parentales y herramientas de protección, además de argumentar que se necesita una regulación uniforme para toda la industria. Los casos podrían obligar a las principales redes sociales a modificar la manera en que captan y mantienen la atención de sus usuarios.






