Más de ocho décadas después de la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima, científicos continúan encontrando información inesperada entre los materiales generados aquel día.
Una investigación identificó una estructura metálica que no había sido observada anteriormente de forma natural en la Tierra.
El material se habría formado debido a las temperaturas y condiciones extremas producidas durante la explosión del 6 de agosto de 1945.
La detonación fundió materiales presentes en edificios, suelo y objetos de la ciudad, generando partículas que posteriormente se solidificaron.
El análisis de estos restos permite estudiar cómo se comporta la materia bajo condiciones que difícilmente pueden reproducirse de manera natural en la superficie terrestre.
El hallazgo también demuestra que todavía existen aspectos científicos por estudiar entre los restos físicos dejados por uno de los episodios más devastadores del siglo XX.






