No toda la miel es tan inofensiva como parece.
En las montañas del Himalaya existe una variedad conocida popularmente como “miel loca”, capaz de provocar mareos, náuseas y alteraciones potencialmente peligrosas en el corazón.
La producen abejas gigantes del Himalaya, conocidas científicamente como Apis laboriosa.
Estas abejas recolectan néctar de determinadas especies de rododendro que contienen una sustancia natural llamada grayanotoxina.
El compuesto termina concentrándose dentro de la miel.
En pequeñas cantidades puede provocar sensación de calor o mareo.
Pero cuando se consume una cantidad mayor, la toxina puede interferir con las señales eléctricas que controlan el corazón.
El resultado puede ser una reducción peligrosa de la frecuencia cardíaca y una caída de la presión arterial.
Los síntomas suelen comenzar entre 30 y 60 minutos después del consumo.
Comunidades indígenas de Nepal han recolectado esta miel durante generaciones y cuentan con conocimientos tradicionales sobre su uso.
El problema comenzó cuando el producto empezó a venderse internacionalmente por internet como supuesto “superalimento” o sustancia con propiedades psicoactivas.
Investigadores revisaron casos registrados durante décadas y encontraron pacientes intoxicados no solo en Nepal, sino también en países como Corea del Sur, Francia y Catar.
Una de las dificultades es que la concentración de toxinas cambia de un lote a otro.
Eso significa que una cantidad tolerada en una ocasión puede resultar mucho más peligrosa en otra.
Así que sí, existe una miel capaz de enviar a alguien al hospital.
Y aparentemente puede comprarse por internet.






