Un museo en Florida decidió dedicar prácticamente toda su experiencia a uno de los animales más extraños y visualmente hipnóticos del océano: las medusas.
El Jellyfish Museum alberga alrededor de 20 especies diferentes dentro de acuarios especialmente diseñados para mantenerlas en constante movimiento.
A diferencia de los acuarios tradicionales, donde las medusas forman parte de colecciones mucho más amplias, este espacio centra toda su propuesta en estos animales.
Los tanques utilizan sistemas de circulación de agua que evitan que las medusas queden atrapadas en las paredes y permiten observar sus movimientos de una manera mucho más cercana.
Además de funcionar como atractivo turístico, el museo busca acercar al público a la biología de estas especies y mostrar la diversidad de formas, tamaños y comportamientos que existen dentro del mundo de las medusas.






