Un pequeño reptil que vivió hace aproximadamente 240 millones de años está ayudando a científicos a reconstruir una etapa poco conocida de la evolución anterior al dominio de los dinosaurios.
El fósil fue descubierto en Brasil y pertenece a un animal que habitó la Tierra durante el periodo Triásico, cuando diferentes grupos de reptiles comenzaban a diversificarse después de una de las mayores extinciones masivas de la historia.
Una de las características que más llamó la atención de los investigadores es la posición de sus extremidades.
A diferencia de reptiles que se desplazaban con las patas extendidas hacia los lados, este animal presentaba una anatomía que habría permitido mantenerlas más directamente debajo de su cuerpo, facilitando un movimiento más eficiente.
Este cambio evolutivo es importante porque características similares aparecerían posteriormente en diferentes grupos de reptiles que terminarían dominando los ecosistemas terrestres.
El ejemplar ofrece nuevas pistas sobre la evolución de los arcosaurios, el gran grupo de animales del que posteriormente surgirían dinosaurios, cocodrilos y aves.
El pequeño fósil demuestra que algunas de las características que posteriormente ayudarían al éxito de los dinosaurios comenzaron a desarrollarse millones de años antes de que estos dominaran el planeta.






