La inteligencia artificial podrá ayudar a producir una canción en Australia, pero no podrá ser la responsable principal de crearla si quiere aparecer en los rankings oficiales.
La industria musical australiana anunció nuevas reglas para impedir que canciones generadas completamente o principalmente mediante IA entren a sus listas oficiales y sean elegibles para determinados premios.
El criterio no prohíbe utilizar herramientas de inteligencia artificial durante la producción.
Una canción seguirá siendo elegible cuando la composición, interpretación principal, voz e instrumentación hayan sido realizadas sustancialmente por seres humanos.
La decisión surge después del crecimiento de canciones generadas mediante plataformas de IA capaces de producir música completa a partir de instrucciones escritas.
El debate ya llegó a sellos discográficos, plataformas de streaming y sociedades de autores ante preguntas sobre derechos de autor, entrenamiento de modelos y remuneración.
Australia se convierte así en uno de los primeros mercados importantes en establecer una frontera clara entre música creada con ayuda de IA y música creada por IA.






