Si alguien te preguntara de qué idioma provienen palabras como anime, cosplay o aidoru, probablemente responderías japonés.
Y la respuesta sería correcta… pero solo en parte.
La historia de estos términos comenzó con palabras de otros idiomas que Japón adoptó, modificó y terminó devolviendo al resto del mundo con un significado diferente.
El ejemplo más conocido es anime.
La palabra está relacionada con el inglés animation. Al adaptarse al japonés se convirtió en animeeshon y posteriormente terminó abreviándose como anime.
Dentro de Japón puede utilizarse para referirse a la animación en general.
Fuera del país, en cambio, terminó convirtiéndose casi exclusivamente en una forma de identificar la animación japonesa.
El caso de cosplay es todavía más curioso.
La palabra fue creada en Japón en 1983 por Nobuyuki Takahashi, quien combinó dos palabras inglesas: costume y play.
Así nació un término nuevo construido con partes del inglés, pero creado y popularizado desde Japón.
Finalmente está aidoru, adaptación de la palabra inglesa idol.
En Japón adquirió un significado mucho más específico relacionado con jóvenes artistas cuya carrera, imagen y actividades son gestionadas dentro de la industria del entretenimiento.
Las palabras viajaron de un idioma a otro, cambiaron de forma y finalmente regresaron al mundo convertidas en símbolos de la cultura japonesa.






