Algunos ladrones ya no están buscando joyerías ni bancos. Su nuevo objetivo son objetos que llevan miles de años dentro de museos.
Europa enfrenta un incremento en robos de piezas históricas elaboradas con oro, impulsado en parte por el enorme aumento en el valor de este metal.
En España, al menos tres museos han sufrido robos de este tipo durante los últimos meses.
Uno de los casos más impactantes ocurrió en Villena, donde asaltantes lograron entrar al museo local y sustraer buena parte del famoso Tesoro de Villena, una colección de la Edad del Bronce.
El conjunto original está compuesto por 59 objetos y es considerado uno de los hallazgos de orfebrería prehistórica más importantes de Europa.
Lo sorprendente es que algunas piezas pueden valer más por su importancia arqueológica que por el material con el que fueron construidas.
Los ladrones, por ejemplo, dejaron un brazalete de hierro que científicamente resulta extraordinario: fue elaborado con material procedente de un meteorito.
Europol ha advertido sobre un aumento de estos delitos y sobre grupos capaces de utilizar métodos cada vez más sofisticados y violentos.
El problema es especialmente grave porque las piezas de oro pueden fundirse rápidamente.
Un objeto que sobrevivió miles de años puede desaparecer para siempre en cuestión de minutos.






