El volcán Kilauea, uno de los más activos del mundo, registró un nuevo episodio eruptivo en la isla de Hawái, durante el cual expulsó impresionantes fuentes de lava que alcanzaron cerca de 152 metros sobre el nivel del suelo.
De acuerdo con el Observatorio Vulcanológico de Hawái del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la actividad correspondió al episodio 53 de la actual erupción del cráter Halemaʻumaʻu y se prolongó durante aproximadamente 9.6 horas.
La mayor fuente de lava surgió del respiradero norte y alcanzó alrededor de 500 pies de altura, equivalentes a poco más de 150 metros. La actividad también generó una columna volcánica que llegó hasta aproximadamente 5 mil 500 metros sobre el nivel del mar.
Durante el episodio también se registraron flujos de lava sobre el piso del cráter, mientras que la caída de tefra —fragmentos de material volcánico como ceniza, piedra pómez y partículas de vidrio— se concentró principalmente dentro de una zona cerrada al público del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.
Tras finalizar el episodio, las fuentes de lava se detuvieron y el Kilauea entró nuevamente en una pausa eruptiva. Sin embargo, los instrumentos detectaron una nueva inflación del terreno en la zona de la cumbre, señal que, según los especialistas, indica que otro episodio de fuentes de lava es probable.
El Kilauea mantiene actividad eruptiva intermitente desde diciembre de 2024, con periodos de intensa expulsión de lava separados por pausas que pueden extenderse durante varias semanas. Las autoridades continúan vigilando su comportamiento y mantienen el nivel de alerta volcánica en Advisory y el código de aviación en amarillo.






