Las aguas alrededor de las Islas Galápagos podrían calentarse alrededor de 2.2 grados Celsius por encima de lo normal debido a un episodio particularmente fuerte de El Niño.
Para animales como los pingüinos de Galápagos, lobos marinos y piqueros de patas azules, el cambio puede convertirse en un problema directo de supervivencia.
Cuando la temperatura del océano aumenta, disminuyen algunos nutrientes, plancton y pequeños peces que forman parte de la cadena alimenticia.
Los científicos temen que la falta de comida provoque fallas reproductivas, pérdida de peso e incluso mortalidad en distintas especies.
En un escenario especialmente intenso, la población de vertebrados del archipiélago podría reducirse al menos 20%, según especialistas consultados sobre el fenómeno.
El impacto también podría llegar a corales, peces y vegetación terrestre, ya que las lluvias asociadas con El Niño favorecen la expansión de plantas invasoras dentro de las islas.






