Aves marinas que normalmente habitan en las aguas frías y ricas en nutrientes de Sudamérica están apareciendo cientos de kilómetros más al norte, en un fenómeno que está llamando la atención de investigadores en Panamá.
Un potente episodio de El Niño está calentando las aguas del Pacífico oriental y modificando la disponibilidad de peces como anchovetas y sardinas, obligando a algunas especies a trasladarse hacia nuevas zonas para conseguir alimento.
Entre las aves detectadas se encuentran los piqueros de patas azules, cuya presencia en Panamá no es completamente extraña, pero sí lo son las cantidades registradas durante los últimos meses.
Datos recopilados por observadores indican concentraciones de entre 60 y 400 ejemplares en determinadas zonas, superiores a las observadas durante otros episodios recientes de El Niño.
Lo más llamativo es que algunas de estas aves no son consideradas especies migratorias habituales. Su desplazamiento responde principalmente a la necesidad de seguir a sus fuentes de alimento.
El fenómeno comienza debajo de la superficie: cuando aumenta la temperatura del océano, las aguas frías cargadas de nutrientes pueden quedar a mayor profundidad, reduciendo la productividad marina y modificando toda la cadena alimenticia.
Para los científicos, estas aves funcionan como una señal visible de un cambio mucho más amplio: cuando el océano modifica la distribución del alimento, los animales también deben modificar sus rutas para sobrevivir.






