Una ballena jorobada apareció en el río Sacramento, en California, aproximadamente 96 kilómetros tierra adentro de la zona donde normalmente habita esta especie.
El avistamiento fue registrado por un pescador que consiguió grabar al animal mientras salía a respirar. Las primeras observaciones indican que la ballena se desplaza con normalidad y no presenta lesiones visibles.
Especialistas de The Marine Mammal Center comenzaron a vigilar su comportamiento y solicitaron a la población mantener distancia. Intervenir sin supervisión podría desorientarla o provocarle estrés.
El ejemplar fue identificado mediante fotografías de sus características corporales. Los investigadores cuentan con registros suyos de los últimos 24 años y determinaron que había sido visto en Baja California durante febrero.
Los científicos todavía desconocen por qué decidió avanzar tanto por el río. California ya registró casos similares en 1985 y 2007, cuando otras ballenas consiguieron regresar por su cuenta al océano.






