Los microplásticos suelen describirse como materiales persistentes que se fragmentan, pero no necesariamente como partículas químicamente inertes.
Un estudio de la Universidad de Columbia examinó cómo algunos plásticos reaccionan al contacto con agua y generan especies reactivas de oxígeno en condiciones experimentales.
Estas sustancias pueden afectar moléculas como proteínas y ADN. La investigación propone un posible mecanismo para estudiar cómo las partículas podrían interactuar con células.
Los resultados no permiten concluir por sí solos qué efectos tiene la exposición cotidiana en las personas, pero ofrecen una nueva pista para futuras investigaciones.






