Una herramienta desarrollada por Microsoft intenta analizar casos médicos complejos de forma secuencial, reuniendo información paso a paso.
El sistema decide qué preguntas hacer sobre el historial del paciente, qué hallazgos considerar y qué pruebas podrían servir para avanzar en el diagnóstico.
En una investigación publicada en Science, el modelo fue evaluado con más de 300 casos difíciles y poco comunes, y obtuvo resultados alentadores frente a médicos generales que podían consultar fuentes.
Todavía no es un sistema para reemplazar la evaluación clínica. Su siguiente etapa es probar cómo puede apoyar procesos reales de atención y clasificación de pacientes.






