Un grupo de investigadores desarrolló celdas solares capaces de generar electricidad hasta 10 metros debajo de la superficie del mar, donde la luz disponible es mucho menor que en tierra firme.
El sistema utiliza materiales de perovskita adaptados para aprovechar las longitudes de onda que logran penetrar el agua. Las pruebas fueron realizadas en el mar de China Meridional y demostraron que los dispositivos podían cargar baterías de litio.
Durante los experimentos, la producción de energía disminuyó conforme aumentó la profundidad. A dos metros se obtuvieron mil 416 milivatios-hora, mientras que a 10 metros se registraron 324 milivatios-hora.
La cantidad no sería suficiente para alimentar una vivienda, pero podría mantener activos sensores ambientales, cámaras, equipos de comunicación y algunos dispositivos robóticos empleados en investigaciones submarinas.
Actualmente, muchos de estos aparatos dependen de baterías que deben reemplazarse o recargarse desde la superficie. Una fuente de energía instalada bajo el agua permitiría que trabajaran durante periodos más largos y con menor intervención humana.
La tecnología todavía enfrenta obstáculos, como la acumulación de organismos marinos sobre las celdas y la pérdida de luz a grandes profundidades. Sin embargo, los resultados abren una nueva posibilidad para desarrollar equipos submarinos con mayor autonomía.






