Un análisis de Reuters sobre más de ocho millones de nacimientos registrados en México encontró una asociación entre la exposición a olas de calor o “tormentas de calor” y los nacimientos prematuros.
En los casos con mayor exposición durante las últimas cuatro semanas de embarazo, la tasa de partos antes de las 37 semanas fue de 8.5%, frente a 7.2% entre quienes no tuvieron exposición. El análisis calculó un aumento relativo de hasta 18%.
Los datos incluyeron nacimientos de 2008 a 2025 y se compararon con registros de temperatura por municipio. El equipo también tomó en cuenta factores como la edad de la madre y el año del nacimiento.
Los resultados muestran una asociación estadística, no una prueba de que el calor haya causado cada parto prematuro. El estudio subraya la necesidad de considerar los riesgos del calor al atender embarazos, especialmente en periodos de temperaturas extremas.






