La Estación Espacial Internacional completó la instalación del octavo y último panel solar de una renovación que tomó cinco años.
Los nuevos arreglos complementan las alas solares originales del laboratorio orbital, que han estado en servicio durante décadas. La actualización busca reforzar la capacidad eléctrica disponible para los sistemas y experimentos de la estación.
La energía es indispensable para mantener las operaciones, las comunicaciones y el trabajo científico que realizan las tripulaciones. Mejorar el sistema eléctrico forma parte de las tareas de mantenimiento de una estructura habitada de manera continua.
La instalación final cierra una etapa de modernización en órbita. El laboratorio seguirá utilizando sus distintos paneles para sostener investigaciones y operaciones espaciales.






