La COP31 comenzará en Antalya, Turquía, en un contexto marcado por temperaturas elevadas, desastres climáticos y preocupación por el ritmo de las emisiones.
Los países debatirán cómo financiar la adaptación de las comunidades vulnerables, reducir emisiones y acelerar la transición hacia energías más limpias. También se discutirán compromisos para dejar atrás los combustibles fósiles.
Las negociaciones se desarrollan mientras distintos gobiernos enfrentan costos de energía y presiones económicas. La ausencia de algunos actores clave puede influir en la discusión sobre financiamiento y en la posibilidad de llegar a acuerdos ambiciosos.
El reto de la cumbre será convertir las promesas en acciones medibles y recursos disponibles. Las decisiones que se adopten pueden marcar el ritmo de la cooperación climática durante los próximos años.






