Instagram está probando un formato que se aleja de los clips breves que hicieron populares a los Reels: videos horizontales de hasta 90 minutos. La iniciativa amplía las opciones para creadores que quieren contar historias más largas sin salir de la plataforma.
La prueba comenzó con algunos creadores en Brasil y se extenderá a un grupo selecto de usuarios en Estados Unidos. Por ahora, la función no está disponible para todo el mundo, así que no implica que cualquier cuenta pueda subir videos de esa duración.
El cambio forma parte de una apuesta por competir también en la pantalla grande. Instagram ya impulsa una experiencia para ver videos desde televisores y ahora busca que el contenido de sus creadores tenga cabida en sesiones de reproducción más largas.
La prueba también pone a la plataforma ante una pregunta: ¿la gente abrirá Instagram para ver programas extensos, además de revisar publicaciones y clips? La respuesta dependerá tanto de las herramientas para ordenar esos videos como del interés de los creadores por producir contenido pensado para verse de principio a fin.






