Catemaco quiere aprovechar una de las características que lo han hecho famoso dentro y fuera de Veracruz: su misticismo.
El municipio prepara un ritual relacionado con la llegada del otoño que podría reunir a alrededor de mil personas.
Durante décadas, Catemaco ha construido parte de su identidad turística alrededor de curanderos, rituales, limpias y creencias transmitidas entre generaciones.
Estas prácticas han despertado la curiosidad de viajeros que llegan desde distintas partes de México buscando experiencias relacionadas con lo espiritual y lo inexplicable.
Más allá de las creencias individuales, este fenómeno también se ha convertido en parte de la economía turística de la región.
La llegada del otoño ofrecerá un nuevo capítulo para uno de los destinos más misteriosos de México.






