Un restaurante de alta cocina en Seúl terminó ante la justicia por utilizar un ingrediente bastante fuera de lo común: hormigas.
Un tribunal de Corea del Sur multó a la responsable legal y a la empresa encargada de un restaurante con dos estrellas Michelin por servir hormigas que no estaban autorizadas para consumo humano en el país.
Los insectos eran utilizados sobre un sorbete inspirado en el sikhye, una bebida tradicional coreana elaborada con arroz.
La Fiscalía calculó que aproximadamente 49 mil hormigas fueron utilizadas y que el postre llegó a más de 12 mil clientes, aunque la defensa cuestionó esas cifras.
El problema no era simplemente lo extraño del ingrediente. Las hormigas no figuraban entre las especies autorizadas para consumo en Corea del Sur y los análisis detectaron niveles de metales pesados superiores a los permitidos.







