Después de permanecer fuera de México durante casi dos siglos, el Códice Azcatitlan regresó al país para ser exhibido temporalmente en el Museo Nacional de Antropología.
El documento está integrado por 50 páginas ilustradas que narran distintos episodios de la historia mexica, desde la salida de Aztlán y la búsqueda del lugar donde sería fundada Tenochtitlan hasta la llegada de los conquistadores españoles en 1519.
Una de sus características más importantes es la combinación de pictogramas mesoamericanos con elementos europeos. Fue elaborado en papel europeo, incluye palabras en español y conserva ilustraciones a color que permiten estudiar la manera en que se transmitía la historia durante los primeros años del periodo colonial.
El códice salió de México en 1840 y terminó bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de Francia. Su regreso forma parte de un intercambio cultural por los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.
La pieza permanecerá expuesta hasta diciembre. A cambio, México prestó a Francia el Códice Boturini, también conocido como la Tira de la Peregrinación.
Más que un libro antiguo, el Azcatitlan funciona como una memoria ilustrada de la migración, el poder y la transformación de uno de los pueblos más importantes de Mesoamérica.







