9 de Febrero 2026
El gobierno federal planteó analizar la explotación de gas no convencional mediante fracturación hidráulica, con el objetivo de reducir la dependencia energética del extranjero. Esta situación no es ajena a Puebla, donde la técnica, también conocida como fracking, ya había tenido presencia.
De acuerdo con información de Petróleos Mexicanos (Pemex), en la entidad existen al menos dos pozos ubicados en los municipios de Venustiano Carranza y Pantepec, que están dentro del Paleocanal de Chicontepec.
Todo esto mediante el fracking o fracturación hidráulica, una técnica que consiste en perforar vertical y horizontalmente el subsuelo, inyectando agua, arena y químicos a alta presión para romper la roca y liberar el combustible.
Pozos en Puebla: entre el aceite y el gas
En el municipio de Venustiano Carranza se localiza el pozo Maxochitl-1EXP, enfocado en la extracción de aceite y gas, con un volumen de recurso contingente estimado en 55 millones de barriles de petróleo crudo equivalente. Para su desarrollo, se destinaron más de 197 millones de pesos en perforación y alrededor de 107 millones en su terminación.
Por su parte, en Pantepec se encuentra el pozo Pankiwi-1EXP, orientado a la producción de gas y condensados, con un volumen superior a 111 millones de barriles equivalentes.
En este caso, los costos de perforación superaron los 187 millones de pesos, mientras que la terminación rebasó los 100 millones.
Proyecto Aceite Terciario del Golfo
En la zona de Puebla–Veracruz se desarrolla el Proyecto Aceite Terciario del Golfo (ATG), que acuerdo con Fundar, Centro de Análisis e Investigación, contempla la explotación de hidrocarburos en 29 campos productivos de aceite y gas asociado, con una duración de 28 años.
Desde sus primeras evaluaciones, la Comisión Nacional de Hidrocarburos advirtió que una parte importante de los pozos requería fracturación hidráulica para su funcionamiento. De hecho, más del 70 por ciento de las perforaciones iniciales fueron intervenidas con esta técnica.
El fracking regresa
En el contexto nacional, el tema del fracking volvió a colocarse en la agenda pública ante la intención del gobierno de aprovechar los yacimientos de gas no convencional del país.
Actualmente México compra en el extranjero cerca del 75 por ciento de lo que consume, principalmente desde Estados Unidos.
Autoridades federales señalaron que el país cuenta con un amplio potencial en recursos no convencionales, estimado en más de 140 billones de pies cúbicos.






