El debate sobre los celulares dentro de las escuelas mexicanas acaba de recibir una de sus mediciones más grandes hasta ahora.
La Secretaría de Educación Pública informó que 565 mil 396 docentes participaron en una consulta sobre el uso de celulares, relojes inteligentes y otros dispositivos digitales dentro de los planteles.
El resultado fue contundente: 81% se manifestó a favor de establecer reglas o lineamientos que garanticen un uso seguro y principalmente pedagógico.
El diagnóstico permite entender una parte de la preocupación. El 48% de los docentes consultados considera que el uso de dispositivos dificulta que estudiantes mantengan la atención.
Otro 38% señaló interrupciones en las actividades escolares, mientras que 34% identifica que algunos estudiantes dejan de participar en actividades de convivencia para permanecer frente a una pantalla.
Existe además un problema que comienza fuera del colegio pero termina entrando al salón: 38.7% identificó conflictos originados en redes sociales que posteriormente se trasladan a las aulas.
Entre las propuestas planteadas aparecen protocolos para situaciones de riesgo y acuerdos en los que también participen madres, padres y tutores.
La SEP analizará los resultados junto con las autoridades educativas estatales antes de definir cómo serían los nuevos lineamientos.
La discusión, por lo tanto, ya no se centra únicamente en prohibir o permitir celulares, sino en determinar cuándo, para qué y bajo qué condiciones puede utilizarse un dispositivo dentro de una escuela.






