México tiene miles de lugares donde terminan diariamente toneladas de basura, pero sólo una pequeña fracción cumple con las condiciones consideradas adecuadas para un relleno sanitario.
El Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos 2026 identificó 2 mil 250 sitios de disposición final en el país.
De todos ellos, únicamente 52 cumplen con criterios adecuados para ser clasificados como rellenos sanitarios.
Eso representa aproximadamente 2.3% del total.
El problema no termina en el destino final de la basura. Semarnat también reportó que sólo alrededor de 5% de los residuos recibe algún tipo de tratamiento y una gran proporción no pasa por procesos de valorización que permitan recuperar materiales.
La infraestructura disponible incluye 132 estaciones de transferencia, 39 plantas de selección y apenas 14 plantas de composta.
Los datos son especialmente relevantes porque una parte importante de los residuos generados diariamente podría reutilizarse o aprovecharse antes de terminar enterrada o depositada a cielo abierto.
El diagnóstico muestra que hablar de basura no se limita a recogerla de las calles: también implica qué ocurre con ella después, cuánto se recicla y cuánta infraestructura existe para evitar que termine contaminando suelo, agua y aire.






