Una de las novelas mexicanas más conocidas de las últimas décadas acaba de llegar a Netflix.
Mal de amores, obra de Ángeles Mastretta publicada originalmente en 1996, fue transformada en una serie de siete episodios que se estrena este 2 de septiembre.
La historia sigue a Emilia Sauri, una joven que crece dentro de una familia liberal y busca convertirse en médica mientras su vida sentimental queda dividida entre dos hombres.
Todo ocurre en un México marcado por las transformaciones sociales y políticas previas a la Revolución.
La producción está encabezada por Renata Vaca, Juan Pablo Fuentes e Iván Amozurrutia.
Uno de los detalles más interesantes está detrás de cámaras: la adaptación fue dirigida, escrita y producida por Catalina Aguilar Mastretta, hija de Ángeles Mastretta.
Crear el universo de la novela requirió una producción enorme.
El equipo trabajó durante 26 meses, filmó en 44 locaciones de Puebla, Ciudad de México y San Luis Potosí y recorrió alrededor de 125 mil kilómetros buscando escenarios adecuados.
También se utilizaron más de 11 mil prendas, se confeccionaron otras 500 especialmente para el proyecto y participaron más de 3 mil extras.
La serie intenta llevar a pantalla una historia escrita hace 30 años, pero ambientada en un México todavía mucho más lejano.






