La artista japonesa Yayoi Kusama murió a los 97 años, dejando una de las carreras más reconocibles del arte contemporáneo.
Su fallecimiento ocurrió el 14 de agosto en Tokio, aunque la noticia fue comunicada públicamente este jueves por su entorno y representantes.
Kusama convirtió patrones repetitivos de puntos, redes, calabazas y colores intensos en un lenguaje visual reconocido alrededor del mundo.
Entre sus trabajos más famosos se encuentran las Infinity Mirror Rooms, instalaciones en las que espejos, luces y objetos repetidos crean la sensación de espacios que se extienden infinitamente.
La artista nació en Japón en 1929 y posteriormente se trasladó a Nueva York, donde formó parte de movimientos de vanguardia y desarrolló pinturas, esculturas, performances e instalaciones.
Tras regresar a Japón continuó trabajando durante décadas y logró una popularidad internacional extraordinaria en la etapa final de su carrera.
Sus característicos lunares trascendieron los museos y llegaron a colaboraciones de moda, espacios públicos y exposiciones visitadas por millones de personas.






