La inteligencia artificial ya puede imitar una voz humana utilizando apenas unos segundos de audio, y un grupo de artistas quiere evitar que esa capacidad pueda utilizarse sin autorización.
Actores como Nicola Coughlan, Hugh Bonneville y Matt Lucas se sumaron a la campaña Save Our Voices Now.
La iniciativa busca impulsar protecciones legales para que las personas puedan tener mayor control sobre la reproducción artificial de su propia voz.
Los promotores advierten que la clonación de voz no solamente afecta a actores y artistas, sino que también puede utilizarse para suplantación de identidad y fraudes.
La campaña sostiene que la legislación debe avanzar al mismo ritmo que las herramientas capaces de replicar características humanas.
Dinamarca ya ha impulsado medidas para fortalecer los derechos de las personas sobre elementos como su voz, rostro y cuerpo frente a contenidos generados mediante inteligencia artificial.






