14 de julio de 2026.
El peso mexicano registró una jornada favorable frente al dólar, impulsado por nuevos datos económicos de Estados Unidos que disminuyeron parte de la presión sobre la Reserva Federal.
La moneda estadounidense perdió fuerza frente a distintas divisas después de conocerse que la inflación estadounidense mostró un comportamiento más moderado de lo anticipado. Este resultado aumentó las expectativas de que la Reserva Federal pueda adoptar una postura menos restrictiva respecto a las tasas de interés.
Cuando las tasas estadounidenses permanecen elevadas, los inversionistas suelen buscar activos denominados en dólares. Sin embargo, cuando aumenta la posibilidad de una reducción, algunas monedas emergentes, entre ellas el peso mexicano, pueden fortalecerse temporalmente.
La jornada también estuvo marcada por la cautela de los mercados ante el conflicto entre Estados Unidos e Irán, debido a que una escalada podría encarecer el petróleo y generar nuevas presiones inflacionarias alrededor del mundo.
Aunque el peso avanzó, especialistas advierten que su comportamiento seguirá condicionado por la política monetaria estadounidense, los precios internacionales del crudo y la percepción de riesgo entre los inversionistas.






