16 de Julio 2026
Durante al menos una semana un grupo de casi 20 artistas urbanos provenientes de diversos puntos de Puebla y Atlixco tomaron como lienzo las paredes de la fachada posterior del hoy centro cultural “La Sole” para plasmar su visión del mundo.
“La Sole” fue hasta poco después del fallecimiento de Eleazar Camarillo Ochoa, el finado cacique de Atlixco, el hogar de su familia, posteriormente fue vendida y hoy alberga este centro cultural. Se desconoce a la fecha quien es el nuevo propietario o propietaria, pero parte del inmueble es ya un espacio para las artes.
Durante al menos una semana un grupo de casi 20 artistas urbanos provenientes de diversos puntos de Puebla y Atlixco tomaron como lienzo las paredes de la fachada posterior del hoy centro cultural “La Sole” para plasmar su visión del mundo.
“La Sole” fue hasta poco después del fallecimiento de Eleazar Camarillo Ochoa, el finado cacique de Atlixco, el hogar de su familia, posteriormente fue vendida y hoy alberga este centro cultural. Se desconoce a la fecha quien es el nuevo propietario o propietaria, pero parte del inmueble es ya un espacio para las artes.
El objetivo es compartir la cosmovisión de cada uno de los artistas ahora que el muralismo en Atlixco es más reconocido y respetado por los ciudadanos que cada vez lo ven menos como graffiti y más como arte.
Ese festival también representó una oportunidad para que artistas de distintas trayectorias compartieran técnicas, estilos y experiencias generando un ambiente de colaboración que fortaleció la escena cultural del municipio.
El Festival Cultural El Refugio Atlixco 2026 dejó un legado permanente, tal vez no eterno, en las fachadas de este inmueble simbólico para la historia de la ciudad, pues en él se tomaron decisiones importantes que marcaron el rumbo de Atlixco durante décadas.
Finalmente cabe mencionar que no solo se usó esta fachada si no que al menos unos 20 muros fueron rediseñados por estos artistas.






