La Armada de México hundió de manera controlada el exbuque ARM “Seri” en aguas del Golfo de México, pero lejos de tratarse de un accidente, la maniobra forma parte de un proyecto ambiental para convertir embarcaciones fuera de servicio en arrecifes artificiales.
El casco fue depositado frente a las costas de Matamoros, Tamaulipas, dentro del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas, iniciativa que busca crear nuevas estructuras submarinas capaces de convertirse progresivamente en refugio para distintas especies.
Con el paso del tiempo, organismos marinos pueden comenzar a colonizar las superficies del barco, generando espacios utilizados como protección, alimentación y reproducción.
Con la incorporación del “Seri” ya suman cinco estructuras navales hundidas dentro del proyecto. El exbuque se une a los cascos de Huracán, Onjuku, Zamora y Ortega, colocados previamente en el fondo marino.
El programa también busca favorecer actividades relacionadas con investigación científica, conservación ambiental y turismo ecológico, además de contribuir al sostenimiento de ecosistemas naturales.
Así, después de cumplir su vida operativa navegando sobre el Golfo de México, el ARM “Seri” comenzará ahora una nueva función debajo del mar.






