La talavera poblana ya no solamente decora casas, iglesias y edificios.
También llegó casi al espacio.
Una pieza elaborada con esta técnica tradicional fue enviada a la estratósfera mediante un globo no tripulado como parte del proyecto científico Za De Beleguí.
El objetivo fue estudiar cómo materiales artesanales mexicanos reaccionan ante condiciones extremas de temperatura, presión y radiación.
Además de la talavera de Puebla, el experimento incluyó barro negro elaborado en Oaxaca.
El globo alcanzó aproximadamente 34 kilómetros de altura, región ubicada muy por encima de donde vuelan normalmente los aviones comerciales.
La iniciativa busca analizar materiales producidos mediante técnicas ancestrales desde una perspectiva científica y tecnológica.
Así, una tradición que durante siglos ha permanecido ligada a los talleres artesanales poblanos terminó viajando hasta uno de los puntos más altos de la atmósfera.







