Una fotografía de una elefanta que carga a su cría muerta fue elegida como la mejor imagen de vida silvestre del año. La tomó el fotógrafo italiano Federico Veronesi en el valle del río Huab, en Namibia, y lleva por título The Aftermath.
Veronesi seguía a un grupo de elefantes cuando encontró marcas de arrastre en el lecho seco del río. Al seguirlas, localizó a la familia y observó a una hembra con el cuerpo de su cría sujeto entre la trompa y el colmillo. La imagen muestra una conducta que se ha observado en elefantes africanos y asiáticos: inspeccionar, tocar o cargar a miembros fallecidos de su grupo.
El premio Wildlife Photographer of the Year recibió 65 mil 403 imágenes de 121 países y territorios. El ganador juvenil fue Oscar Whitfield, con una fotografía de un escarabajo pelotero. Por primera vez en la historia del concurso, las imágenes ganadoras de las categorías adulta y juvenil fueron en blanco y negro.






