Una acción artística sucede frente al público y después termina. Pueden quedar fotografías o videos, pero esas imágenes no siempre cuentan todo lo que pasó. Esa pregunta guía Los panteones del performance, exposición que entra en sus últimos días en el Museo de Arte Carrillo Gil.
La artista Cristina Garrido y la curadora Fabiola Iza reunieron fotografías, dibujos, videos y archivos para explorar cómo se recuerda el performance. La muestra propone observar qué decisiones intervienen cuando una acción en vivo se convierte en una imagen que puede guardarse, compartirse y exhibirse años después.
La exposición se encuentra en el segundo piso del museo y cerrará el domingo 27 de septiembre. Su recorrido ofrece una forma distinta de acercarse a obras que, por su naturaleza, no pueden repetirse exactamente como ocurrieron.







