Un fósil casi completo encontrado en la provincia china de Fujian permitió identificar una nueva especie de ave que vivió hace unos 150 millones de años. La llamaron Yuezhuornis yangyuanensis y tenía un tamaño similar al de un cuervo, pero su anatomía era muy distinta a la de las aves actuales.
Sus alas eran aproximadamente un tercio más cortas que sus piernas, una proporción que llevó a los investigadores a plantear que pasaba más tiempo desplazándose por el suelo que volando. El ave conservaba alas desarrolladas, aunque posiblemente no tenía la capacidad de realizar vuelos largos o potentes.
El fósil también muestra una combinación de características de ave y dinosaurio: tenía pelvis y huesos del cráneo parecidos a los de un pájaro, junto con una cola larga y dientes serrados. El hallazgo amplía la diversidad conocida de las primeras aves y pone en duda la idea de que todas evolucionaron principalmente para volar.






