La información falsa puede ser minoría y aun así llegar a más personas que los contenidos basados en evidencia.
Una investigación presentada ante la Academia Estadounidense de Pediatría analizó 53 videos de TikTok relacionados con la supuesta asociación entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y el autismo.
Los investigadores clasificaron el 52.8 por ciento de los contenidos como acordes con la evidencia científica, mientras que 28.3 por ciento contenía desinformación y 18.9 por ciento presentaba información ambigua.
El resultado más llamativo apareció al analizar su alcance.
Aunque los videos con información errónea representaban menos de una tercera parte de la muestra, concentraron 52.4 por ciento de las visualizaciones registradas entre los contenidos estudiados.
En conjunto, los videos analizados acumularon 28.13 millones de reproducciones y una sola publicación con información falsa alcanzó 10.3 millones.
La investigación también encontró que los profesionales sanitarios tendían a publicar información acorde con la evidencia, mientras que influencers concentraban buena parte de los contenidos con bulos o planteamientos conspirativos.
Los resultados vuelven a poner sobre la mesa el papel de los algoritmos en la forma en que millones de usuarios reciben información relacionada con salud.






