Guadalupe Taddei presentó su renuncia como consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral ante la Cámara de Diputados. Su salida abre una etapa de relevo en un organismo que ya prepara los comicios federales de 2027.
Los diez consejeros que permanecen en el Consejo General deben convocar una sesión para elegir una presidencia provisional. La Cámara, por su parte, deberá emitir el procedimiento para nombrar a quien complete el periodo previsto hasta 2032.
La transición ocurre mientras se revisan señalamientos sobre contrataciones y posibles conflictos de interés relacionados con proveedores del instituto. Taddei dijo en su carta que concluye su etapa con serenidad y reivindicó sus más de tres décadas de servicio electoral.
El calendario vuelve especialmente relevante la designación: la nueva persona titular asumirá a menos de un año de la siguiente elección federal. El INE ha sostenido que sus tareas continúan con normalidad mientras se define la sucesión.






