Entre ellos está Aarón, cuya familia denuncia que la empresa contratista habría incurrido en una negligencia.

11 de Noviembre 2025
De los cinco trabajadores que se intoxicaron mientras realizaban labores de mantenimiento dentro de la presa de Valsequillo, ya son cuatro los fallecidos. Entre ellos está Aarón Solís Santiago, de 32 años, quien dejó a dos hijos en orfandad.
Los otros empleados que perdieron la vida son Miguel Ángel Gutiérrez Rodríguez, de 55 años, y José Armando Ambrosio Espejo, de 21. Del cuarto no se revelan datos, pues su familia decidió no proporcionar su identidad.
Solo uno de los cinco sobrevivió. Así lo dieron a conocer los deudos en entrevista.
Familia de Aarón pide que la empresa que lo contrató de la cara
La familia de Aarón, originaria de Cuautlancingo, acusa que la empresa subcontratada por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), jamás se acercó con ellos luego de la tragedia.
También aseguran que él no contaba con capacitación ni equipo adecuado para ingresar a la obra de toma.
Jocelyn, hermana de Aarón, contó que se enteraron del accidente por un amigo, alrededor de las 19:30 horas del pasado 22 de octubre.
Nadie de la compañía llamó para informar lo ocurrido o decirles en qué hospital estaba.
Explicó que Aarón llevaba casi un año de laborar ahí, pero lo aseguraron hasta enero.
También señaló que el nombre bajo el que lo registraron no coincidía con la razón social, pues aparecía en Electromecánica Hidráulica. Aunque la Conagua dijo que se trataba de Proyectos, Estudios y Servicios en Ciencias e Ingeniería Agricolas S.A. de C.V.
Según Jocelyn, Aarón nunca recibió cursos ni equipo especializado. Un mes antes del accidente le entregaron uniforme porque su ropa “siempre salía muy sucia”.
Aarón fue el primero de los trabajadores fallecidos por intoxicación en la presa de Valsequillo
De los cinco trabajadores que entraron ese día, uno decidió quedarse afuera y fue quien alertó que sus compañeros estaban en peligro.
La familia iba camino al hospital cuando un encargado de la empresa les confirmó por teléfono que Aarón había muerto.
Después vino un recorrido entre hospitales y luego por el Semefo, hasta que pasada la medianoche les dijeron que el cuerpo ya había ingresado.
Tras su muerte, nadie de la empresa habló con la familia. A la Fiscalía solo acudieron un representante legal de Conagua y otro de la contratista.
Ellos prometieron cubrir los gastos funerarios y nada más. Desde entonces no volvieron.
Aarón era el sustento de su casa: sus hijos y papá con cáncer
La señora Alba Santiago, mamá del joven, contó que Aarón sostenía económicamente a toda la familia.
Ayudaba a sus padres —uno de ellos con cáncer—, vivía con su hijo mayor de 13 años y además dejó una bebé de tres meses.
Recordó que previo al incidente, se sentía mal por lo que respiraba dentro de la presa. Era su primera vez en esa zona y apenas llevaba tres días asignado.
«Mi hijo se fue a trabajar como siempre. Nunca pensé que ya no regresaría”, dijo.
La familia exige que la empresa responda, dé la cara y haya una indemnización, pues todo apunta a una negligencia.
¿Qué dijo Conagua ese día?
Conagua informó que alrededor de las 18:00 horas, la empresa contratista encargada de rehabilitar la presa Manuel Ávila Camacho “Valsequillo”, Proyectos, Estudios y Servicios en Ciencias e Ingeniería Agricolas S.A. de C.v., notificó que cinco trabajadores habían ingresado a la obra de toma para labores de inspección.
Durante esas tareas, uno de ellos murió en el lugar, mientras que tres fueron estabilizados y trasladados a un hospital.
Un quinto empleado se reportó estable y no requirió traslado.







