Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, unos documentos en la revista Life revelaban una de las muchas ideas que tuvo la Alemania nazi de Hitler: una especie de proyectil solar a trav?s de un espejo orbital gigante para destrozar a los enemigos o incluso ciudades enteras. Obviamente eso nunca ocurri?, pero d?cadas despu?s sirvi? como ligera inspiraci?n para un cient?fico ruso que parti? de una idea fascinante: ?c?mo podr?amos alargar las horas del d?a?
Convertir la noche en d?a. Lo cierto es que la idea de fondo no es nueva. A lo largo de los a?os, la humanidad ha buscado extender la jornada (entendida como el d?a y la luz) con herramientas tecnol?gicas, desde la luz el?ctrica hasta las comunicaciones digitales. Sin embargo, en la d?cada de 1990, un grupo de cient?ficos rusos intent? llevar este concepto al extremo: lanzar enormes espejos espaciales para reflejar la luz solar hacia la Tierra y prolongar el d?a.






