Las canciones también se han convertido en activos multimillonarios y Sia es el ejemplo más reciente.
La cantante habría vendido el 50% de su catálogo musical a Pophouse en una operación reportada en alrededor de 180 millones de dólares.
El acuerdo incorpora parte de los derechos relacionados con un repertorio construido durante años tanto como intérprete como compositora.
Sia ha participado en canciones propias y también ha escrito material interpretado por otras figuras de la industria, lo que amplía el valor comercial de su catálogo.
La operación forma parte de una tendencia que ha llevado a músicos y compositores a vender total o parcialmente derechos sobre sus obras a compañías especializadas en administrar catálogos musicales.






